Un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud atendió a la población de una de las zonas más alejadas de la comuna. En la ocasión, los más favorecidos fueron los adultos mayores, quienes recibieron distintas terapias, sobre todo las que apuntan a mantener sus capacidades cognitivas.

La rehabilitación es un proceso muy importante en materia de recuperación cuando existe una lesión o problemas derivados de algunas enfermedades. Es por este motivo, que un equipo de profesionales del Centro Comunitario de Rehabilitación (CCR), que funciona bajo el alero del municipio de Ovalle, se trasladó a la localidad de Mantos de Hornillos, donde realizaron una atención especial a las familias del sector.

Los más favorecidos con estos operativos son los adultos mayores, quienes necesitan diversos tipos de tratamientos. En esta ocasión, la terapeuta ocupacional desarrolló actividades apuntadas a mantener o mejorar sus capacidades cognitivas, percepción de desarrollo de estrategias, entre otras. En lo que respecta a terapia física, el kinesiólogo entregó prestaciones de ejercicios terapéuticos, electroterapia, técnicas de masoterapia a pacientes que tienen síndromes dolorosos, a lo que suma un control exhaustivo de sus signos vitales.

Durante el proceso, que consta de 8 sesiones, se realiza una evaluación individual y de esta manera se define el tratamiento a utilizar en cada uno de los usuarios. Las próximas 7 jornadas son de rehabilitación, más una charla educativa respecto al manejo del dolor y orientaciones de como el GES cubre ciertas afecciones como la artrosis de caderas y rodillas,  beneficios de apoyos técnicos tales como bastones y andadores para personas que tienen dificultades de desplazamientos.

Una de las beneficiarias fue Juana Echeverría, quien agradeció el operativo porque “nos han ayudado harto porque nuestra localidad está muy alejada de Ovalle”. Por su parte, Pedrelbina Carvajal se mostró muy “agradecida de los profesionales, por la ayuda que entregaron para sentirme mejor de la espalda, hace tres años que sufría este dolor y ahora eso es parte del pasado”.

 

En el transcurso del tratamiento, se entrega una escala subjetiva referente al dolor de cada paciente. “En general la mayoría de los pacientes experimentan disminución de dolor cuando se mide con la escala subjetiva, generalmente las personas pueden puntear su dolor en 8,7 a veces en 10 y cuando terminamos las sesiones algunas están en 0, 2 o 3” sostuvo el kinesiólogo, Christian Figueroa.

Es importante destacar la relevancia que del trabajo realizado por el equipo en cuanto a la mejora en la calidad de vida de los habitantes que se encuentran alejados de la ciudad y no poseen los medios para viajar a realizar sus tratamientos.

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